Ese amigo fiel

Gaston “El Cone” Dager, nacido en Pinamar hace 34 años, arranca la charla con una premisa clara: "Toda mi vida viví entre fierros, soy el hijo del mecánico, no podía ser de otra forma". 

Simpático y bien predispuesto, Gastón sonríe cuando entiende que su "hobbie" puede resultar único y especial. Es que, casi como una broma, empezó hace dos años a restaurar un Citroen Mehari. Lo encontró en muy malas condiciones y de a poco lo convirtió en el más lindo de Pinamar, casi como una aventura personal que no podía terminar hasta estar totalmente conforme: "Esta auto lo encontré en Ostende. Estaba tirado en el fondo de un galpón totalmente destruido. Roto por todos lados, chapa, fibra, todo", explica Gastón, "Ahí empezó esta aventura. Poner en condiciones un auto que uno automáticamente asocia con sitios como Pinamar".

Como se dijo, Gastón se crió en el seno de una familia "tuerca" y, más allá de trabajar en su rotisería de Valeria del Mar, le encontró el gustito a esos fierros que lo acompañaron toda la vida y empezó a convertir estos simpáticos carrozados típicos de la zona en fieles compañeros para disfrutar de los bosques y la playa. "Ahora tengo dos autitos más para recuparar y poner en la calle", cuenta Gastón, "Y por esas cosas de la vida son Mehari, podrían ser 'Fititos' o motitos pero son estos vehículos. Con mis amigos ya se generó una interna muy graciosa alrededor de lo que hago".

"Mucha gente se me acercó a comentarme cosas buenas, anécdotas con estos autitos. Me salva un poco porque mi viejo y mi tío no quieren saber nada de esto", comenta entre risas, "Pero entienden que lo hago con amor y con dedicación y que este resultado me llena de orgullo".