Dra.Griselda Manfredini: La Medicina como sensibilidad

Un viejo axioma, lugar común a veces, dicta que para "ser también hay que parecer". Los médicos suelen caer en ese espacio, dentro de ese marco trillado que los hace verse de cierta forma. "Ahí llegó el Doctor", podría ser la representación en palabras. La expresión pasa a reflexión cuando, dados al trato, entendemos que detrás de la chaqueta del médico hay un ser humano preocupado por el otro. La humanidad, la preocupación, el compromiso y responsabildad del profesional va más allá de su "look". Y pocas áreas tocan más sensiblemente ese aspecto que la oncología. 

En Pinamar, el área de Oncología ha crecido a pasos agigantados en los últimos tiempos. Con un sector propio, comodidades, más horarios de atención y la posibilidad de contar con profesionales dedicados: "Este es un espacio que crece día a día", cuenta Griselda Manfredini, doctora cordobesa que estudió en La Plata y llegó en octubre pasado luego de vivir y trabajar muchísimos años en Mar del Plata. "Toda mi experiencia en Oncología la hice en Mar del Plata, donde conocí al Dr. Pablo Zenón que fue quien me convocó para trabajar en el Hospital Comunitario de Pinamar", explica justo antes de brindar una definición que la pinta de cuerpo entero: "Mientras hacía mi residencia en Clínica Médica me empecé a interesar por el aspecto humano de los pacientes oncológicos y por eso fue que decidí inclinarme por esa área. Empecé a interiorizarme más en todo el mundo que rodea a la oncología, cada uno de sus aspectos técnicos pero también la forma en que el médico se acerca al paciente".

"Tratar con el cáncer me llamaba mucho la atención. Recuerdo que la primera paciente que me tocó en mi residencia tenía un doble cancer, esa realidad me llevó a informarme, a leer muchísimo, me pasaba horas buscando información en mi casa, algo que no me pasaba con otras enfermedades. Me comprometí con la situación, me ocupaba en acompañar, en colaborar, fue una situación que me marcó como profesional. Por eso es que mi felicidad mayor tuvo que ver con lograr llegar a la residencia de Oncología", cuenta la Dra.Manfredini, "Para disfrutar de la medicina hay que hacerlo con amor y yo amo esta rama, amo lo que hago. La gente que llega a este espacio ya tiene su diagnóstico, ya llevan un camino recorrido y me toca a mi afinar el tratamiento. Por suerte, en nuestro Hospital, contamos con una sala muy bien ordenada.Y sobre todo encuentro un grupo de trabajo muy predispuesto. Desde las enfermeras hasta la dirección, todos están enfocados en el trabajo".

Todo lo que rodea el sector de Oncología es tratado con ciertos códigos que buscan brindarle bienestar al paciente: "Tenemos que considerar al que llega acá, tratarlo de la mejor manera posible, acompañarlo y hacerlo sentirse bien. Tratamos de poner música, que hasta desde las paredes generen buena onda. Pensamos todo el tiempo en el paciente, que es el centro de toda nuestra actividad. El paciente se pone en tus manos y vos tenés que tener ese 'feeling', tenés que lograr que el paciente se pueda sentir cómodo. La sensibilidad del trato es fundamental", tan fundamental como la forma en que la Dra.Manfredini se expresa, pura convicción. 

"Si el paciente no siente confianza nunca vas a poder llevar adelante el tratamiento. El estado de ánimo es fundamental. Por eso los pacientes regresan, esperan sus turnos, aumenta el número. Los índices crecen y creo que esto conlleva mejoras para todos los que vienen a atenderse acá", cuenta con entusiasmo, "Y todo esto también redunda en que ahora la gente puede hablar de cáncer. Los tratamientos cambiaron, la gente puede hablar del tema, la gente se informa. La medicina también avanzó y nosotros estamos detrás de esos adelantos para que los pacientes tengan una notable mejoría en su calidad de vida. Como ven, todo lo que buscamos es dar un mejor espacio a todos los que llegan aquí". 

En el medio de la charla, Guillermo Temperley, uno los pacientes, se suma espontáneamente al momento. No sólo acepta la foto con su doctora sino que aprovecha para dejar algunas de sus definiciones: "Estoy más que agredecido con lo que la Doctora y todo su equipo hacen por los pacientes. Hay pacientes más complicados como yo y la Doctora está acá, presente, comprometida con lo que me pasa", se emociona este vecino de Pinamar de 80 años, "Es por eso que me parece importante que se conozca el trabajo de los profesionales, su compromiso. Que se sepa que hay muchos pacientes como yo que puede vivir un poquito mejor gracias a la sensibilidad del equipo médico".