Positivas, siempre

Hace frío, más que frío. La helada golpea las calles de Pinamar, borrando las sonrisas de las caras. Incluso los más positivos piensan dos veces antes de enfrentar el férreo invierno. Ellas, estoicas, apresuran sus rutinas para no dejar dudas, disfrutan lo que hacen y no hay helada que las detenga. Natalia tiene 42 años, Priscilla 22: "Las dos somos de Pinamar y nos damos cuenta que con nuestro trabajo día a día nos fuimos metiendo en la vida de todos los vecinos. Somos parte de sus vidas, de sus salidas, de sus paseos. Todo eso se vuelve un compromiso. Hace frío, lo sabemos, pero nosotras tenemos un compromiso con las familias que disfrutan de esta plaza".

Desde el corazón de Ostende, las chicas hacen un parate en su tarea matinal para seguir compartiendo sus experiencias: "Nosotros sabemos que este es nuestro trabajo y lo hacemos con compromiso. Creemos que esto también tiene que ser acompañado por el respeto de la gente. En general, lo hacen. Pero nos falta un poco la cultura de no ensuciar", explica Natalia, "Nosotros pinchamos papeles, caminamos las calles, sabemos que en muchas casos la gente ni siquiera se da cuenta de que están cometiendo un error". 

"Tenemos que ser ordenados", se suma Priscilla, "Nosotras también somos vecinas, tenemos hijas, la educación y el compromiso tienen que mejorar con la cultura. Sabemos que este es nuestro trabajo pero eso no quita que podamos pensar en lo ideal para nuestra comunidad. Quizás, como estamos acá, sabemos mucho mejor lo que necesitamos. Nosotras nos pasamos el día charlando sobre lo que necesitamos para vivir mejor como sociedad, no hay frío que nos pare", concluyen con una sonrisa.