Finalmente llegó el mes esperado, el momento deseado por los que llegan a nuestro Partido para pasar sus vacaciones, un período de descanso como para replantear la vida, reorganizar la familia y recobrar energías. Para los pinamarenses esto significa ser nuevamente elegidos y poner a prueba todas las herramientas que cada uno de nosotros preparó a lo largo de la baja temporada para honrar esa elección.
Es como un ciclo que se repite a través de los tiempos. Esa estirpe de turista que sobrevive en los que lo fuimos y nos enamoramos de Pinamar para toda la vida, que nunca muere.
Estamos viviendo un nuevo verano, desde nuestra administración y desde el puesto que cada uno de nosotros ocupa les deseamos lo mejor, una feliz estadía y una hermosa vida.